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Clasificación del reino mónera

Se podría decir que el reino mónera es el más pequeño de nuestro planeta.  Estos tienden a formar grandes agrupaciones para obtener un sistema completo. Aquí yacen todas las especies de organismos procariotas, es decir, los organismos microscópicos que están en el ambiente.

Así pues, conozcamos las tres clasificaciones en el reino mónera.

Clasificación del reino mónera

Eubacterias

Las Eubacterias, o bacterias verdaderas como son mejor conocidas, abarcan un pequeño grupo de organismos microscópicos con características únicas. Sin embargo, en este caso resaltan dos características que los otros dos grupos del reino no tienen.

Primero, no cuentan con una membrana nuclear que las recubra y proteja. Asimismo, tienen un solo cromosoma. Ahora, según su forma se les nombra diferente. Por ejemplo, encontramos a los bacilos, a los espirilos y a los vibrios. Muy posiblemente hayas oído estos conceptos anteriormente, siendo lo más básico en la biología celular.

Clasificación del reino mónera

Arqueobacterias

Siguiendo con la clasificación del mundo mónera, encontramos al segundo grupo, las arqueobacterias. Estas tienen parecidos con las eubacterias, como es el caso de la falta de núcleo. Además, siendo una diferencia con respecto a las anteriores, carecen de ácido murámico en sus paredes.

Las arqueobacterias son capaces de vivir en condiciones que imposibilitan la vida de otros seres vivos. Los científicos las han conseguido en aguas alcalinas, en géiseres y hasta en glaciares. Finalmente, encontramos cuatro subdivisiones, siendo los halófilos, termófilos, alcalófilos y acidófilos.

Clasificación del reino mónera

Cianobacterias

Por último, hallamos a las cianobacterias o como son mucho más conocidas algas vedeazules.

El sobrenombre de algas no viene nada más por gusto, sino que tienen algún parecido con la fotosíntesis de las plantas, pero a su modo. En vez de tomar energía solar, la toman a partir de reacciones químicas de componentes propios con el ambiente.

Normalmente se las puedes conseguir en la naturaleza en algunas rocas, más que todo en las grietas de estas. También son abundantes en estanques y en lagos pequeños y en las orillas de ellos.

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